EL -^i^íío. COLECCION DE OBKAS DRAMÁTICAS Y URICAS.

VILLA Y PALOS,

FANTASIA POLITICA-COMICO-LIMCA EN UN ACTO Y CINCO CUADROS,

ORIGINAL Y EN VERSO DE

GU1LLEBM0 PERRIN X MIGUEL DE PALACIOS

MUSICA DBL

MAESTRO NIETO.

MADRID.

FLORENCIO FISCO WICH, EDITOR. (Sucesor de Hijos de A. Gullon.) PEZ» 40. OFICINAS- POZAS.— 2—2 ° .

AUMENTO A LA ADICION DE OCTUBRE DE 1884.

COMEDIAS Y DRAMAS.

TÍTOLOS. ACTOS. AUTORES.

Propiedad

que correspondo

¡Azuqueca, 2 minutos!. Buenas noches señores ,

4 por 100.

Caerse de un nido

Colgar el hábito. ......

Delirios de amor.

Don Jaime en la glorieta. .........

En gran velocidad. . . . . *

Hecho ün San Lcázaro. ......

La credencial (monólogo) .........

La luna de miel.

La culpa teñen las dones

La primera noche. . . ,

La Rosa de Avapiés ..

Una capitulación

Un año más (revista) .

Divorciémonos.... 3

El capitán Marín 3

Epílogo de unn culpa 3"

La peste de Otranto , . . . 3

La victoria por castigo 3

Sin solución . 3

Justicia del cielo. 3

Vida alegre y muerte triste 3

Fernanda.... 4

D. Miguel Casañ

Miguel Casañ... .....

Emilio S. Pastor. . . . .

fd. Echegaray . .....

Guillermo Perrin. . . .

José Soto

R. Bol u mar

' Miguel Casañ.

Casañ.

José Soto

M. Echegaray. . ....

R. Bolumar

Pedro José Moreno.. . .

Franc. Gómez Errúz..

M. Echegaray

C. P.... ,

Eusebio Blasco. .....

J. M. de Ortega Morcjon

José Echegaray

M. Ortiz de Pinedo.. .

M. Echegaray.

José Soto.

José Echegaray .

Sres Llana y Tuero

Todo.

»

» » »

Mitad. Todo.

»

» »

Mitad. Todo.

» » » »

- , » Mitad. Todo.

ZARZUELAS.

Á San Lorenzo. 1

Chocolate y mojicón \

El matalafor. . .. i

El mestre d'accola i

El país del fuego 1

El doI lastre do i Tade o 1

El último tranvía {

Guerra sin cuartel. 1

Huyendo del Microbio i

La esperanza de un noble. I

La traca. ........ . 1

La clínica. . . •. , í

La gatita del cura . i

La parentela de Huisa . . 1

Las grandes figuras 1

Lolilla i

Sres. Bringas y Viaña...

Blasco.

D. R. Cortinr.

R. Cortina:

L. Bringas. R. Cuitina,

Sres. Blasco y Palacios.

Bringas y Viaña

Bolumar y Cortina. . .

José Soto

Bolumar y Peidro. .

Gorriz y Navarro.. ... .

Bolumar y Cortina. . . .

D. R. Cortina.

Sres. Navarro y Caballero. D. R, Cortina

1[2 L.

M.

•M.

L.

M.

L.

L. y M.

y M.

112 L. L. y M 1[2 L. L. y M. M.

L. y M.

M.

VILLA....* Y PALOS,

FANTASIA P0LITICA-COMIC0-LIRICA EN UN ACTO Y CINCO CUADROS,

ORIGINAL Y EN VERSO DE

GUILLERMO PERRIN ¥ MIGUEL DE PALACIOS

MÚSICA DEL

MAESTRO NIETO.

Estrenada con extraordinario éxito en el Teatro de APOLO la noche del 14 de Marzo de 1885.

MADRID.

IMPRENTA DE JOSÉ RODRIGUEZ,

Calvario, i 8, principal.

1885.

TÍTULOS DE LOS CUADROS.

El doctor Fausto.

Papeles son papeles.

Primeras letras.

¡Si el doctor Fausto me viese!

El trueno gordo.

APOTEOSIS.

La acción en las Batuecas (Alemania).

Era del Mico.

2. °—

3. °—

4. °—

LISTA DE LOS TRAJES DE ESTA OBRA.

MARGARITA.— El conocido traje de la ópera Fausto, con la escarcela de los colores de las Facultades Universitarias.

LA OPINIÓN.— Túnico blanco. Mantolin de los colores nacio- nales, y en él un letrero que dice: Opinión pública.

LA VOTACIÓN. Traje de capricho, color lila, y en la falda un letrero que dice: Votación.

FAUSTO. Túnico oscuro, y á la trasformación el traje de la ópera con aditamentos andaluces.

MEFISTÓFELES. Traje verde.

PADRE PADILLA. Sotana y gorro negro.

SARGENTO CORDÓN— Traje de húsar.

EL DIABLO ZURRA.— Traje de agente de orden público, color '

verde, y en el rós dos plumas encarnadas. DÓMINES 1.° y 2.° Chupa, casaca, pantalón corto, media

negra, zapato con hebilla y gorro negro. PICO DE ORO. Traje romano, corona de laurel á la cabeza. EL ZURDO. Traje del genera^ Bum-Bum y ocultando el brazo

derecho.

CAMPANILLA. Traje blanco de cocinero.

NEUS. Blusa larga de disección, salpicada de cruces amari- llas. Boina blanca.

CAMBIA-CASACAS. Traje de Pierrott de diferentes colores \ dos blusas de distintos colores.

PICO DE PLATA.— Traje de pieles como el de Segismundo en la Vida es sueño.

INFUSIÓN. Traje de miliciano nacional. Gran morrión.

ESTUDIANTES.— Sotana, manteo y tricornio.

AGENTES. Trajes iguales al del Diablo Zurra.

CABALLEROS DE LA MAYORÍA. Trajes de la época de Fausto, con un escudo en el pecho que dice: Sí.

SEÑORAS DE LA MINORÍA. Trajes á capricho, con un es- cudo en el pecho que dice: NO.

VIEJOS PERIÓDICOS CONSERVADORES.— Túnicos oscuros, pelucas blancas y dalmáticas de periódicos que son: La Época El Diario Español, El Siglo Futuro, La Unión, El Pabellón Nacional, La Fé.

SEÑORAS DE LA PRENSA LIBERAL.— Trajes á capricho con dalmáticas de periódicos que son: El Liberal, El Imparcial, El Globo, Las Dominicales, El Porvenir, La Iberia, El Progreso, El Correo.

NIÑOS DEL TERCIO DE LA SANGRE.— Trajes del siglo XVII Chambergos de colores .

PERSONAJES.

ACTORES.

MARGARITA Sra.

LA OPINIÓN * Sta.

FAUSTO Sr.

MEFISTOFELES

EL SARGENTO CORDÓN

PADRE PADILLA

EL DIABLO ZURRA

DÓMINE 1.°... í PICO DE ORO. DÓMINE 2.°.. j EL ZURDO... ¡

CAMPANILLA

NEUS

CAMBIA-CASACAS....

PICO DE PLATA

INFUSIÓN

ESTUDIANTE 1.°

LA VOTACIÓN Sta

AuÑON.

Martin-Gruas.

Sala-Julien.

Gtmeno-

Carceller.

Talayera.

González.

Morón.

López.

Minana.

Lacasa.

Perla.

Soria.

Zaldivar.

Niño Minana.

. Josa.

Estudiantes, caballeros, señoras, viejos, agentes verdes, niños del Tercio de la Sangre, coro general.

Esta obra es propiedad de sus autores, y nadie podrá, sin su per- miso, reimprimirla ni representarla en España ni en sus posesiones de Ultramar, ni en los países con los cuales haya celebrados ó se cele- bren en adelante tratados internacionales de propiedad literaria.

Los autores se reservaa el derecho de traducción.

Los comisionados de la Galería Lírico-Dramática, titulada el Teatro, de DON FLORENCIO FISCO WICH, son los encargados exclusivamente de conceder ó negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad.

Queda hecho el depósito que marca la ley.

67-3483

/

Á LA GLASE ESCOLAR,

LOS AUTORES.

ACTO ÚNICO.

CUADRO PRIMERO.

Gabinete de estudio de Fausto, oscuro y lóbrego. Primer término izquierda, ventana; al lado una mesa cubierta con tapete de los colores nacionales; sobre ella libros, pape- lea, redomas y un velón encendido. En el centro de la escena un cajón con tapa de muelles que simule un cepi- llo para recoger limosnas y con unas letras que distinga bien el público, que digan: Cepillo de ánimas, Á la de- recha, en primer término, una gran botella que imitará en lo posible las de Jerez, y que ostentará en su etiqueta Gp. letras gruesas, Jerez SeCO. En segundo término unos li. bros y unas redomas que oculten el escotillón. El muro del foro se abrirá á su tiempo en una extensión conve- niente. Pendientes del techo,* y sobre las cornisas del ga- binete, animaluchos disecados, libros, redomas, etc. etc.

FAUSTO dormido en el sillón: ha de ser su cara parecida á la de un político monstruo. Música piano en la or- questa.

FAUSTO. (Despertando y desperezándose.)

¡Qué gusto es desperezarse después de gozar del sueño!

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Es un placer infinito... ordinario, pero higiénico. ¡Qué de cosas he soñado! ¿En dónde están mis quevedos?

(Los busca y se los pone.)

Soñaba yo que corrían los dulces dichosos tiempos en que los campos floridos de Vicálvaris me vieron pegado como una lapa al de Lucerna guerrero. Soñaba que en Zampanares cuando les escribí aquello, si no se me ocurre á que tengo mucho talento; hablar de la libertad, milicia y otros excesos, á Lusitania nos vamos ó nos fusilan lo menos. Soñaba con la paella que me dieron en Murviedro, sin que yo de que guisaban me apercibiera ni esto. ¡Qué bien me la comí solo!

Y con portentoso génio, cómo arreglé de seguida todo lo que estaba hecho!... ¡Como que valgo muchísimo!...

Y hago muy bonitos versos. ¿Y mi oratoria? ¡Admirable!... ¡Pues y mi tacto?... ¡Soberbio! Conozco la artillería

y soy muy buen artillero.

Compuse libros de historia...

Pero no hablemos de eso.

¡Soy muy grande! ¡Mucho!... ¡Mucho!...

¡Pero mucho!... Conste esto.

No'hay un mago como yo.

Que rabien y tasquen freno

los que en las Batuecas dicen,

que ya decaigo y soy viejo.

En llegando á esta ocasión,

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un volcán, un Etna hecho, me pongo bizco de rabia! ¡Atreverse así á un portento!... ¡Al doctor Fausto!... ¡No hay quien me tosa en el universo! ¡Nadie!... ¿Pero qué sucede?

MÚSICA.

(Dentro.)

Marchando siempre hacia adelante de luz en pos el estudiante reparte leña á quien le enseña por el sistema del terror. Si siempre fué la estudiantina i esclava de la disciplina: sabido es ya que no se inclina al yugo vil del tal doctor. '

(Terminado el coro se oyen voces y gritos. )

¡Qué canción!... ¡Rayos y truenos! ¿Por qué turban mi reposo y gritan esos chicuelos?... ¡Lo sabré!...

(Toca con una varita en el cepillo de las ánimas. )

¡Ven á mi voz! ¡Acude, espíritu negro!

ESCENA 11.

DICHO y PADRE PADILLA.

PADILLA. (Saliendo del cepillo de ánimas con aire contiito cuando lo indica la orquesta. Este personaje se parecerá á un hijo las honradas masas.)

fleo Gratias. Fausto. Padre Padilla,

¿qué pasa?... ¿Quién da esos gritos? Venga usté: ¡son en la calle!

(Llevándole á la ventana.)

Padilla. Sí, ya lo sé; son los chicos de la escuela del lugar

Coro.

Fausto.

i2

de que soy jefe en espíritu. Fausto ¿Qué dicen?

(Una voz dentro.) ¡Abajo Cándido! Padilla. Que Dios bendiga tu pico.

¡Abajo!...

Fausto. ¡Silencio, bombre!

Padilla. Si es el miliciano antiguo

que me tiene tanta tirria, porque somos tan amigos! Fausto. Pero, en fin; qué es lo que pasa:

¿quiere usted ó no decirlo? Padilla. Nada, que uno de ios dómines,

en el discurso que hizo

cuando abrimos esa escuela,

como es un poco atrevido,

empezó á hablar de la mar,

y del diluvio, el maldito,

y dijo, en fin, muchas cosas...

Y como yo cerré el pico -

y no protexté de todo...

Porque aunque soy hombre místico

algunas veces me callo

para evitar compromisos.

Los sobrinos del tío Cándido

se lo contaron al tío;

y éste, escondiendo la mano

sembró cizaña en los chicos.

En fin, algunos muchachos

que les gusta el jaleito

y no asistir á la escuela

han armado un laberinto;

pero entre dos platos, nada:

todo quedará tranquilo. Fausto. ¡Subírseme á al bigote!...

¡Soy muy soberbio!... ¡Muchísimo!... Padilla. Pero...

Fausto. ¡Qué les den azotes!

Padilla. ¡Mas que cambiado le miro!... ¡Pues en aquella de Abril, bien defendió usté á los chicos!

Fausto. Es claro; si no mandaba...

¿qué iba á hacer, santo bendito?

13

¡Palmetazo y tente tieso!... Padilla. Bueno; pero le anticipo,

que aunque haya otra... San Quintín,

yo me aguanto y no dimito. Fausto. ¿Dimitir?... La dimisión

no ha entrado en nuestros principios. Padilla. Claro, como los suprime... Fausto. No hay más que hablar, y lo dicho. Padilla. Pero, Doctor, mire usté

que va á haber un compromiso.

Yo arreglaré... Fausto. Ordeno y mando!...

¡y ya basta!... ¡Vive Cristo!...

Voto al sargento Cordón,

el húsar!... Padilla. Ya no replico.

Fausto. Necesito un escarmiento.

Á bravata los chicos?...

Hombre!... aunque usted se haga cruces,

yo primero que sufrirlo

le doy el alma al demonio. Padilla. ¡Señor mío Jesucristo!... Fausto. ¡Qué venga ya!

escena ni:

DICHOS y MEFISTÓFELES. Sale por el escotillón in dicado, precedido de una llamarada. Viste traje verde, y su cara ha de justificar la primera parte del título de la obra. La figura estará iluminada con luz verde.

HABLADO.

Mefist. ¡Sonó cuál '

Fausto. ¿Quién eres? Padilla. (Haciéndose cruces.) ¡Jesús, María! .. Mefist. ¿Pues no me conoces, Fausto?

Mi traje no lo publica? Fausto. Basta, lo sé. Á me entrego.

Ya sabes lo que me incita

á llamarte. Mefist. Lo todo.

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Nada se oculta á mi vista, que es inmenso mi poder. ¡Voy. á probártelo!... ¡Mira!...

(Al pronuneiar estas palabras se abre e! muro del foro y aparece Margarita vistiendo el conocido traje de la ópera, rodeada de niños con trajes de estudiantes, ios cuales leen y Margarita ex- tiende sobre ellos las manos. El grupo debe estar iluminado con luz clara.)

Fausto. ¡Ah! ¡Margarita!...

Padilla. ¡Qué hermosa!

Mefist. Por esa doncella linda

hacen diabluras los chicos

y vociferan y gritan.

Pero no tengas cuidado:

que esa mujer hermosísima,

será tu esclava. Fausto. Yo el alma

te entrego por tanta dicha,

y además como regalo

Una Cartera bonita. (Se cierra el muro.)

Mefist. Mil gracias.

Fausto. Lo dicho, dicho.

Padilla. ¡Prudencia! ¡Que no se diga!.. .

Mefist. Soy muy prudente.

Fausto. Es verdad.

Mefist. Voy á tomar mis medidas.

Aquí de mi poderío (Con solemnidad.)

y de mi ciencia infinita! Palizorum Jerez Secum.

(MeflStÓfeles hace mil aspavientos delante de la botella de Jeréz. Suena un golpe seco de campana chinesca y aparece el Diablo Zurra. Este perso- naje vestirá de agente coior verde. Llevará un gaante negro y otro blanco y se parecerá á un personaje imaginario llamado 0,1er y Ver .

ESCENA IV,

DICHOS y el DIABLO ZURRA.

Zurra. ¿Á quién le doy la paliza?

15 -

Mepist. Á nadie. Gállese usted. Zurra. Pero... efist. Silencio en las filas. -

serás, olí, Doctor Fausto,

el dueño de Margarita. Padilla. Pero ¿cómo, si es ya viejo,

le va á querer esa niña? Fausto. ¿Si pudieras volverme

á mi juventud florida? Mefist. No puedo. Te daré un traje

que te siente á maravilla. Fausto. Pues pronto, pronto.

MEFIST. (Fausto se despoja de la túnica y queda vestido con el traje de la ópera.)

Ahí le tienes.

FAUSTO. ¿Me está bien? (Contoneándose.)

Padilla. Á la medida.

Fausto. Pues á vencer. Todos. 1 ¡Á vencer!

Padilla. Con tal que no nos dimitan.

( Vánse por el segundo término de la derecha.)

MUTACIÓN. CUADRO SEGUNDO.

Telón corto de calle, y en una de las fachadas del fondo se lee en gruesos caracteres, Siglo,., pasado.

ESCENA PRIMERA.

ESTUDIANTES que van apareciendo poco á poco por la derecha. Todos los niños.

Lz,,,. MÚSICA.

CORO DE NIÑOS.

Niños. Vamos andando

con precaución:

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la cosa es séria. ¡Chítóü! ¡Chrtón! Y aquí es forzoso sin dilación que se arme una... ¡Ghitón! ¡Ghitón!

El discurso del maestro no nos pareció muy mal, aunque en él se nos negaba el diluvio universal. Nuestro buen Padre Padilla nada al pronto echó de ver, hasta que el señor del Siglo se lo ha dado á conocer. Vaya una pitada que se cometió, cuando al tal discurso se le excomulgó. Lo mejor del caso, en esta ocasión, es que se ha agotado toda la edición.

Aquí está, aquí está: (Mostrando unos libros.)

mire usté, mire usté. Que el discurso del maestro de memoria me lo sé. Ah!...

¡Trágala! ¡trágala! ¡trágala! ¡trágala! ¡trágala!

servilón, que pretendiste tal excomunión.

Toda la estudian tería siempre fué muy liberal, aunque opina lo contrario un señor Piramidal. Hoy no damos la cartilla como ayer y antes de ayer, aunque estamos en la villa hartos ya de Oler y Ver.

47 -

Vaya una pitada, etc.

("Vánse por la izquierda.)

ESCENA II.

HABLADO. MARGARITA y DÓMINES i.° y 2.° por la derecha. Dóm. 1.° ¡Qué nluchachosl... ¿Cómo corren?...

MARG. (Al Dómine 2.°)

¡Ay, tío! ¡estoy asustada! IÍóm. 2.° ¿Por qué?

Dóm. l.° ¿Qué es lo que sucede?

Marg. Padre, que vengo de casa,

y mezclados con los niños

he notado gente extraña.

¡En qué Compromiso, tío, (Al Dómine 2.°)

me habéis puesto! ¿Quién os manda ocuparos de unas cosas que más vale se callaran?... Y si llovió ó no llovió, ¿qué nos importa?... Dóm. 2.° ¡Caramba! Si yo pienso así, sobrina, digo lo que pienso, y basta.

MARG. (Al Dómine 1.°)

¿Verdad, papá, que la lluvia

puede que nos cueste cara? Dóm. 2.° ¡Sobrina, si no ha existido! Marg. ¿No ha existido? Pues Dios haga

no se repita el diluvio

y esté cerca la tronada.

¡Fausto ha puesto en los ojos! Dóm. l.° ¿En los ojos? ¡Pues vaya;

si viene con Meíistófeles

ya la tenemos armada! Dóm. 2 o ¡Pues si viene el Diablo Zurra!... Marg. ¡Qué nombre... para mi causa!

2

- 18

En fia, yo me voy al templo. Dóm. \.° tranquila, hija del alma,

que eu estando yo en la escuela -verás como nada pasa.

Yo soy hombre de respeto... Dóm. 2.° Cuidado con las solapas... Dóm. 1.a ¿Qué quieres decir, Morita? Dóm. 2.° Vámonos... No digo nada.

(Vánse por la izquierda.)

ESCENA III.

MARGARITA, FAUSTO y MEFISTÓFELES,

Marg.

Fausto.

Marg.

Mefist. Fausto.

Mefist. Fausto. Mefist. Fausto. Mefist. Fausto. Mefist. Fausto.

¡Cómo me quieren los dos! Pero vámonos al templo. ¡Cielos!. . ¡Fausto!...

ir á salir por la derecha se encuentra con Faus- to y Mefistófeles que salen. Margarita se detiene temerosa. Preludio á la orquesta.)

¡Margarita!... ¡Nunca vi rostro tan bello! ¿quiere usté que la acompañe? Aparté usted, caballero.

(Saliendo con dignidad.)

¡Le ha pegado á la pared!

¡Verdad! Me ha dejado feo. .

Es decir, conforme estaba.

Pero ya nos vengaremos.

¡Mefistófeles, lo dicho!

¡Doctor Fausto!... ¡Pues al hecho!. .

Pero antes venga un pitillo.

Tome USted. (Sacándolos de la escarcela )

¿Es de los buenos? Hecho á máquina...

¡Chitón!... ¡Que se va á armar un jaleo!

MUTACIÓN.

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CUADRO TERCEEO.

Sala blanca representando una escuela. Mesas y bancos de madera, y a uno de lo» lados una mesa con . tapete verde y un sillón grande de baqueta. Puerta al foro y laterales.

ESCENA PRIMERA.

DÓMINE 1.° sentado en el sillón. ESTUDIANTES es- parcidos por los bancos y las mesas, haciendo ruido y gri- tando.

Dóm. 1.° Niños, niños, á estudiar. Est. i.° ¡Á no me da la gana! Todos. ¡No queremos!... ¡No queremos!... Dóm. i.° Vamos, silencio, ya basta.

¡Haced caso del maestro,

que os van á romper el alma! Est. l.° ¡Á nosotros!... ¡Caracoles!...

¡Tengo yo un genio!... ¡Caramba!... Todos. ¡Caracoles! ¡Carambita! (Poniéndose en jarras.) Dóm. 1 Que en todas estas jaranas

los que perdéis sois vosotros.

¿Qué dirá la gente extraña

al saber que en las Batuecas

este escándalo se arma?

¡Silencio, que viene el coco! Todos. ¡El coco!..*

ESCENA II.

DICHOS y el DIABLO ZURRA por el foro.

Zurra. ¡Ninguno habla!

¡Nadie se mueve!

DÓM. i.° (Levantándose.) ¿Por qué?

Zurra. Porque quiero. Usté se calla; y si no quiere callarse

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le agarro por las solapas!...

(Suena un timbaí y un ciaría. Entran precipitada- mente en la escena unos cuantos agentes. Los chi- cos corren en distintas direcciones. Escena de agi- tación. Música en la orquesta del brindis de Fausto. Queda solo el Diablo Zurra junto á la puerta del foro.)

Zurra. Ni quito ni pongo rey:

la incompetencia me salva, (váse.)

ESCENA III.

Entra rápidamente en la escena NEUS. Este personaje se parecerá á un médico carlista. Se dirige al sillón y se sien- ta. Entra por el foro MARGARITA, y ver á Neus se sorprende cuando el diálogo lo indica.

Marg. ¡Dios mío!... ¿Pero qué es esto?

Tanto ruido... ¡Pero calla!..

¿Por donde entró usté? Neus. Señora,

sempre per la porta falsa,

MUTACIÓN. CUADRO CUARTO.

Telón corto de calle. El SARGENTO CORDÓN y ES- TUDIANTES que le rodean agarrados á una cuerda grue- sa. Aquel vestirá de húsar y se parecerá á un pollo Ante- querano.

MÚSICA.

Chicos. Corre, corre, sargento Cordón. Cordón. ¡Chicos, chicos, tened compasión! Chicos. Corre, corre, que allá en Antequera el pan tienes de la emigración. Arrión tira del cordón

21 -

con fumigaciones. ¿Dónde irás tú, sargento, que no acordones.' Cordón. Dejadme, muchachos, dejadme salir que yo soy un pollo que os quiere hasta allí. Chicos. Pues hable de aquello. Cordón. Silencio y oid.

Soy un pollo de Antequera que ha sabido hacer carrera y á cualquiera doy un mico con la gracia de mi pico. Para cosas de elecciones tengo muchas condiciones, y en higiene me doy tono y á cualquiera le acordono. No hay sargento que tenga

más picardía: yo dispongo de mucha

caballería! Sin pasión, sin pasión, No hay otro sargento mejor que Cordón. Chicos. Tá, tá, rá, rá. Cordón. Tá, tá, rá, rá. Chicos. ¡Cordón!

Cordón. Cuando el mozo aquel zurraba yo á Pilatos imitaba y de todo me fumigo, porque yo soy vuestro amigo. Tengo mi modus vivendi; soy muy largo y muy lipendi; para ya no hay claveles porque todos me son fieles. No hay mortal que compita

con esta gracia ni que tenga mi aspecto

de diplomacia. Sin pasión, sin pasión, etc.

(Vánse por la izquierda.)

22 ~

HABLADO.

ESCENA II.

FAUSTO y PADRE PADILLA salen por la derecha, MEFISTÓFELES y DIABLO ZURRA por la izquierda.

Padilla. ¿Ya de vuelta? Mefist., Padre, sí.

Fausto. ¿Qué tal os fué en la jornada? Mefist. Aunque algo desarreglada

llegamos, y vi y vencí. Fausto. No se ha hecho usted esperar. Mefist. No, señor; yo soy muy listo. Fausto. Mucho, mucho, ya lo he visto. Padilla. ¿Hay algo que lamentar? Mefist. Cosa horrible, aunque os asombre. Fausto. Hable usted. Padilla. Hable al contado.

Mefist. Traigo el cuerpo estropeado.

¡Enseñe usté el dedo, hombre!...

(Al Diablo Zurra: éste muestra una de las manos, con el dedo índice cudiert© de trapos.)

Fausto. ¡Qué atrocidad!

Padilla. ¡Qué desmán!

¡Si yo lo dije! ¡Está clero! Fausto. Baje usté ese dedo... Zurra. Pero... Fausto. Que ya se lo curarán.

¿Y qué hizo usté en conclusión?

ZURRA. Mefistófeles.)

Dílo que me conoces.

Moverme mucho, dar voces

y mirar con prevención. Mefist. Basta de charlar en vano:

que yo lo cuente es de ene.

La palabra? Fausto. Usté la tiene,

en nombre del asturiano. (Pausa.)

MEFIST. (Con aire melodramático imitando á Vico en la

Peste de Otranto.

33

Cuando á la escuela aquel día, con órdenes de lo alto, á tomarla por asalto Mefistófeles subía

llevando el bastón al hombro, . |

^ dentro del portalón

un dómine bonachón

preguntaba con asombro:

«¿Quién ha llegado hasta aquí,

baluarte de mi poder,

qué soberbio debe ser?...»

Y señalándome á

todos le dijeron.,, «¡ese!»

y exclamé «duro y sin miedo,»

yo murmuraba muy quedo.

¡Si el doctor Fausto me viese!

Cuando ya todo iba bien,

la escuela sola y cerrada,

y á la sombra bien guardada

ía gente que armó el belén;

buscando con faz serena

de chicos en el montón

hacer otra sin razón,

y uno de gente buena

llegando á todo correr,

descompuesto y jadeante,

me dijo: «ven al instante

que hay en San,.. Pedro que hacer.»

Al meterme con valor

entre la chiquillería,

murmuraba todavía:

«¡si me viese mi doctor!» Fausto. ¡Bien! (Abrazándole.) Padilla. La plaza nos espera.

Ya nos están aguardando. Fausto. Es verdad; vamos contando

los que harán lo que yo quiera. Padilla. Conmigo puede contar, Fausto. Sí; lo callo por sabido,

que habla usté muy bien, querido,

aunque acabe por rabiar.

Para que nos un buen rato

24

tengo un muchacho de nota, que con una chirigota pincha más que pinchó el Tato. Padilla. ¿Quién es?

Fausto. ¿Tantos valimientos

quién tiene sino Cordón? Padilla. ¡Si ese perdió la razón

con los acordona rnientos! Fausto. Uno de gracia me auxilia

y á su justicia me agarro. Mefist. Bien, si no pesca un catarro

con el aire de familia. Fausto. Tengo al que con lalaciones

juega y siempre se está al paño. Padilla. Á ese le hizo mucho daño

un plato de macarrones. Fausto. Tenemos al hacendado... Mefist. Y al de los ultramarinos... Padilla. Y un orador de los finos... Fausto. ¿Cuál?

Padilla. El del acorazado.

Fausto. ¡Quién puede toserme á

con los que ya mencioné,

si tengo á los que saqué

para que digan que sí!

Nada, la victoria es mía.

Y por si acaso, mañana, (Bajando la voz.)

tengo al de la Teresiana

coji toda la sastrería. Padilla. ¡No temamos Sada, no! Mefist. Suene la guerrera trompa, (vánse.) Zurra.. (Saliendo detrás.) Como la cuerda se rompa

lo más delgado soy yo. (váse.)

MUTACIÓN.

1 A'j'J'Ki-í;'' ! >ft *

-~ 25 -

CUADRO QUINTO

Plaza pública: á la derecha una pastelería con emparrado , y debajo de éste una mesa con botellas y un banco pintado de azul.

ESCENA PRIMERA.

Cero general. Viejos de la prensa» Señoras de la Minoría. Caballeros de la Mayoría. Señoras de la prensa liberal.

MÚSICA.

Coro general. La pastelería : por fin se abre- ya; hoy es el grau día,

qué resultará. Pronto lo veremos

y discutiremos y pronto sabremos que pastel saldrá.

Caballeros de la Mayoría.

Nosotros somos los que aplaudimos. Los que decimos siempre que sí. Sin discrepancias cual se asegura y se murmura ya por ahí. Si hay negro, que es blanco: ó azul carmesí á todo decimos... ¡Sí... si... sí!...

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Señoras de la Minoría.

Aunque á veces estamos reñidas, todas juntas llevamos un fin, y solemos poner al que manda como hojita de buen perejil.

Y aunque diga el doctor que es de día en presencia de un fúlgido sol,

el deber de la fiel Minoría es votar y decirle que no.

Y decirle que.no... etc.

Viejos. Aunque ya nos' ven viejecitos, casi empezar á chochear, ostentamos los dientecitos muy afiladitos.

Y con ardor conservador,

como personas de criterio,

esgrimimos

el tenedor para apoyar al ministerio.

Si hay que correr

no hay que temer que rechacemos la tajada.

Y si cambia pronto el poder

aseguremos Ja tostada.

Señoras de la prensa liberal

Son nuestras formas muy comedidas, pero sufrimos » mil recogidas;

y si chillamos, palo en el pico y algunas vamos

al Abanico. Esto no puede

seguir así, con tanto sabio de peluquín!

ESCENA II.

Salan EL ZURDO, PICO DE ORO, CAMBIA-CASA- CAS y D. INFUSION. El primero de estos personajes se parecerá á un sobrino de su tío; Pico de Oro, al primer orador de España. Cambia-Casacas á un político sin pelo de barba; D. Infusión es un hombre de mucho tupé, Estos per- sonajes salen cogidos del brazo.

Infusión. ¡Nos uniremos! Pico de Oro. ¡Es necesario! Zurdo. ¡El caso es grave!

Cambia -Casacas. (Se quita una casaca.)

¡Y extraordinario! Infusión. ¡Guerra terrible! Pico de Oro. Con buenos modos. Zurdo. Prontos estamos.

Cambia-Casacas. (Se quita otra casaca.)

Yo estoy con todos. Vs Todos. La pastelería... etc.

escena iü.

DICHOS y PICO DE PLATA acompañado de niños con trajes del siglo XVII y un estandarte que dice: Tercio de la Sangre. Pico de Plata se parecorá á un Segismundo que no os el de La Vida es Sueño. Evoluciones mili tai es . con la marcha.

HABLADO.

Pico de Oro. Rompan filas y á jugar, (volviéndose.)

¡Oh! amigos, ¿qué dicha es esta? Infusión. ¿Dónde va usted con los chicos? Zurdo. ¿Qué dónde va! ¡Buena es esa!

Con usté. Pico de-Plata. Poquito á poco...

Conforme caigan las pesas. Cambia-Casacas, píco de Plata.)

Pero qué largo es usté...

98

querrá decir las carteras!... Pico- de Oro. ¡Si se unen, regalo un globo

lleno de benevolencia! Cambia-Casacas, (ai Zurdo.)

Hombre, no sea usté... sobrino;

venga también á la mesa. Infusión. Bueno, pero que no brinde. Zurdo. ¿Y si mi tio se entera,

y luego?... Infusión. ¡Jesús, qué tío!...

¡Siempre con el tío á cuesta!

Uüámonos, voto á Sanes,

que la unión hace la fuerza;

y en la cuestión consabida

con Fausto damos en tierra. , , Luego después... ya veremos. Zurdo. (Ap.) (Para el tonto que te crea.) Infusión. Todo lo arreglará éste (Por Cambia- Casacas.)

que es hombre de consecuencias. Pico de Plata. Si entra éste nos divide. Pico de Oro. ¡Ah! ¡Caballeros!... ¡Eureka!

¡La historia muchos ejemplos

en sus hojas nos presenta:

Sixto V, César, Bruto,

Semíramis y Lucrecia,

los doce pares de Francia,

Lutero, Cal vino, Eneas!... Todos. ¡Bravo! ¡Bravo! Cambia-Casacas. Comprendido:

ya sabemos lo que resta. Infusión. ¡Nos larga el César Cantú!. . Pico de Oro. He dicho... ¡Y santa Teresa!...

escena IV.

MCHOS y TIO CAMPANILLA sali.ndo da la pastelería. Este personaje se parecerá á un hijo de Pelayo, que rompe muchas campanillas y llevará en la mano una que suena siempre que acciona.

Campanilla, ios caballeros.)

Muy buena tardes, señores;

29

celebro verles aquí, (volviéndose á los otros.) (¡Caramba! ¡Todos los otros!... va á haber la de San Quintín.)

¡Caballeros!... (Saludándoles.)

No me han visto...

¡Señores! .. ¡Nada, ni asi!...

Hombre!... Parece mentira

que nos' les haga tilín. Infusión. ¡Hombre!... Si no hablamos nada,

¿por qué repica? Campanilla. ¡San Gil!

La atmósfera está cargada

y presenta mal cariz.

¡Nada: me voy á la mesa

y esta rompo (Por la campanilla.)

y otras mil, y pido la de Toledo

y la rompo!... Soy así. (Va á sentarse.)

ESCENA V. i

DICHOS, FAUSTO, MEFISTÓFELES, PADRE PA- DILLA y SARGENTO CORDÓN salen por la izquierda dándose mucho tono y se sientan, en el banco azul menos Mefistófeles que queda de pie. Los caballeros rodean al Tío Campanilla que se ha sentado á la mesa. Los viejos y las Señoras de la prensa liberal ocupan el centro de la escena, y los otros personajes con el tercio de la sangre, y las señoras de las Minorías ocuparán la izquierda.

Campanilla. Se abre la pastelería.

(Sonando una campanilla.) los del banco azul.)

De ustedes hable el que quiera. Mefist. Pido la palabra. Caballeros. ¡Bravo! Mefist. Lo que ha pasado en la escuela

no ha sido nada. Caballeros. ¡Muy bien!...

Mefist. Nada de lo que se cuenta

es cierto.

Caballeros. ¡Bravo!... ¡Bravísimo!...

- 30 - v

LOS DE LA IZQUIERDA.

¡Silencio! ¡Gallarse!... ¡Fuera!... Pico de Plata. ¡Yo soy padre de los chicos

desde la tarde tremenda!... Izquierda. ¡Bravo!... ¡bravo!...

CAMPANILLA. (Sonando una campanilla más gruesa.)

Orden, señores!...

CORDON. (Levantándose y dirigiéndose á Infusión.)

¿Y qué es una competencia?

(infusión encoje los hombros.)

Padilla. ¡Todos son unos impíos

los que están en esa escuela!...

Porque... la Pata de Cabra\...

¡Rayos!... ¡Truenos!... ¡y Centellas!... 'Caballeros. ¡Bravo! Bravo! Pico de Oro. Este nos muerde

en una sesión de estas. Fausto. ¡Señores!...

(.Levantándose. Murmullos eu la izquierda.)

Campanilla. ¡Orden, que habla

el más grande de la tierra!

Sonando una campana grande. La orquesta pre- ludia unas Malagueñas.)

Fausto. Dos palos tengo en el alma

que no se apartan de mí:

los palos de aquella noche

y los palitos de aquí.

Suspiritos de un inglés,

suspiros de un catalán,

si en el comercio se encuentran...

¡Qué de cosas se dirán!. .

Asturias, para beatos ,

para pollos, Antequera,

para cordones, Toledo,

para pastores, Plasencia.

Una nochecita é luna

yo he visto á uno de tupé;

cavando mi sepultura... Caballeros. ¡Muy bien, muy bien!... ''zquierda,. ¿Fuera, fuera!....

51

ESCENA V!.

DICHOS y la VOTACIÓN por la derecha. Va oscure- ciendo rápidamente la eseena.

Fausto. Ven, Votación, y á esos pocos '

que gritan... como cesantes,

díles con voz elocuente

que mi victoria filé grande. Todos los de la derecha.

¡Viva Fausto!... Fausto. [Gracias, chicos!

Á no me vence nadie.

(En este momento en que la escena debe estar ya á oscuras, brilla un relámpago y se oye un true- no terrible y prolongado. Gran confusión en los personajes de la derecha, los cuales desaparecen en distintas direcciones, así como Cordón y Campa- nilla.)

¿Qué sucede? Padilla. ¡.El trueno gordo!

¡Virgen María del Cármen!...

ESCENA VH.

DICHOS , LA OPINIÓN por la izquierda.

Opinión. ¿No me conoces?

Fausto. (Anonadado») ¿Quién eres?...

Opinión. Yo soy quien todo lo abate.

La voz sublime y potente

de un pueblo soberbio y grande!

¡La opinión pública! Fausto* (ai Padre Padilla.) ¡Horror!

¡Nos han reventado, padre! Padilla. ¡Si yo lo dije... está clero] (váse.)

Me vuelvo dond6 usted sabe. Zurra. ¿Pero dónde me voy yo? Mefist. ¿Usted?... donde se fué el padre, (váse Zurra.); Fausto. Pues yo me marcho también. Mefist. no puedes, lo juraste;.

.~ 32 ~

me diste el alma, Doctor. ¡Infierno, tu boca abre!

(Se abre el escotillón y Mefistófeles arrastra á Fausto y los dos se colocan en él y van bajando paulatinamente. )

Fausto. ¿Y Margarita?

Opinión. En el templo.

¡Allí la tienes triunfante!

MUTACIÓN.

APOTEÓS1S.

Al fondo un templete en donde se halla Margarita rodeada de niños vestidos de estudiantes con estandartes de los co- lores de las Facultades. Este cuadro estará iluminado con bengalas. /

Fausto, Mefistófeles.) \k los infiernos me llevas! ¡Á Plutón dejo cesante y formo allí Ministerio con Nerón y Cdlomarde!

(Se hunden por escotillón.)

(El telón cae pausadamente y concluye la obra en medio de Jos acorde) del Trágala.

i FIN

Propiciad que

TITULOS. ACTOS- AUTOBES. corresponde

Los compañeros de Picio

Máscaras de la vida

Mi pesadilla

Mister Pulí

6 suegro ó difunto. . .

Pavo y turrón

Pensión de demoisclles

Por lo militar

Rodé la bola. .-.

Un capitá de cartó

Un quid pro quo

Un actor por compromiso i

El Guerrillero... 3

El hermano Baltasar. 3

La Africana (ópera) 4

Baldassarre (ópera). 4

Baltasar (ópera) 4

R. Cortina M.

Sres. Bolumar y Sabater... L. y M.

D. Cárlos Olona Di-Franco L.

R. Cortina M.

R. Cortina M.

Nieto M.

Ecliegaray í¡2 L.

Sabater M.

R. Cortina M.

R. Cortina y Bolumar. L. y M-

R. Cortina.. M.

Sres. Hidalgo y Perillán... L, y M.

D. Federico Muñoz.. L. y M. 5.a p.

Manuel F. Caballero. . M.

Meyerbeer L. y M,

C. D'Ormeville. . L.

C. D'Ormeville L.

OBRAS DRAMÁTICAS ESCOGIDAS

DE ' v %

JOSE EGHEGARAY

Se ha publicado el primer tomo que contiene las titula- das: La esposa del vengador, En el puño de la espa'ia, y O lo- cura ó santidady el cual consta de XII.— 558 páginas de buen papel y esmerada impresión, siendo su coste de pesetas 7,50.

LA GACETA ESPAÑOLA,

Revista quincenal que se publica en Londres Suscricion por un trimestre franco de porte, 2,50 pesetas.

PUNTOS DE VENTA.

En casa de ios corresponsales y principales librenas de Es- paña y Extranjero.

Pueden también hacerse los pedidos de ejemplares direc- tamente al EDITOR, acompañando su importe en sellos de franqueo ó libranzas, sia cuyo requisito no serán servidos.